Hue Studio firma La Primera, casa que se negó a ser una más

Hue Studio firma La Primera, casa que se negó a ser una más

La Primera de Hue Studio, fachada exterior con piscina y huecos protegidos por persianas enrollables

La Primera, obra de Hue Studio, se ubica en Sant Vicenç de Montalt, justo donde el casco antiguo empieza a deshilacharse y cede el paso a una retahíla de viviendas unifamiliares, todas blancas, todas correctas y todas ajenas a su contexto.

Hue Studio, dirigido por Sergi Viñals, decidió llevar la contraria a la despersonalización del entorno maresmense. Rechazó la circundante uniformidad y llevó a cabo una propuesta más arraigada, vinculada a la memoria construida del lugar, a las masías y a una lógica vernácula que parecía haber quedado olvidada en la mencionada urbanización. Asumiendo y adaptándose a las condiciones preexistentes de la parcela, una de las últimas sin edificar, el despacho conservó los árboles mediterráneos centenarios y dejó que estos condicionasen la configuración de La Primera.

La Primera de Hue Studio, patio interior con pavimento cerámico y apertura central hacia el interior

Tres volúmenes en vez de uno

Con todo esto en cuenta, Hue Studio creó una retícula modular compuesta por tres rectángulos, colocados según dos criterios principales: la posición de los árboles y la orientación solar. De este modo, se consiguió combinar espacios amplios y conectados para la vida en común –como el salón, el comedor y la cocina– con otros más separados –los dormitorios–, que ofrecen mayor intimidad y facilitan posibles cambios en el uso de la vivienda en el futuro.

La Primera de Hue Studio, espacio de acceso interior con banco integrado y carpinterías de maderaLa Primera de Hue Studio, fachada lateral con ventana y relación directa con el terreno y arbolado existenteLa Primera de Hue Studio, espacio exterior cubierto entre muros con pavimento cerámico continuoLa Primera de Hue Studio, estructura metálica exterior integrada en el jardínLa Primera de Hue Studio, interior de comedor con mobiliario fijo de madera y cubierta abovedada cerámicaLa Primera de Hue Studio, espacio interior con armario integrado y paso hacia la cocina

Además, Hue Studio añadió dos patios entre los cuerpos que juegan un papel fundamental en el funcionamiento climático de La Primera. Gracias a ellos, todas las estancias reciben luz natural, se favorece la ventilación cruzada durante el verano y se optimiza la captación solar en invierno, sin necesidad de sistemas como el aire acondicionado.

La importancia de los muros gruesos de La Primera

Que haya 200 m² útiles frente a 270 m² totales se debe, en muy buena parte, al espesor de las paredes de La Primera. Como dice y reivindica Hue Studio, se trata de una «vivienda de muros gruesos en tiempos de fachadas finas». La envolvente portante, con espesores que oscilan entre 45 cm y 1,10 m según la orientación y las exigencias térmicas, se ejecutó con tierra del propio lugar, cerámica y sistemas constructivos tradicionales. También se optó por emplear mortero de cal, que ayuda a que los cerramientos transpiren y mantengan a raya la humedad del inmueble. Así planteada, la residencia se comporta como una casa que acumula, regula y devuelve energía. Un almacén térmico donde el confort depende más del diseño que de los sistemas tecnológicos.

La Primera de Hue Studio, hueco en fachada con carpintería de madera y sistema de protección solarLa Primera de Hue Studio, cocina lineal con mobiliario de madera, ventana lateral y pavimento cerámicoLa Primera de Hue Studio, tramo de escalera con ventana frontal y relación directa con el exteriorLa Primera de Hue Studio, terraza exterior entre muros con pavimento cerámico y volúmenes macizos

El mayor desafío del estudio



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